Y llegara el día en que jamás tengamos que esperar nada y a nadie porque nos sentiremos satisfechos viviendo el presente. ¿Cuantas veces esperamos a lo largo de nuestra vida? El tan esperado aumento de sueldo, el préstamo para pagar las tarjetas de crédito, la llamada, el mensaje o correo electrónico de alguien, la cita, el empleo que no llega, el encuentro amoroso, la mirada que nos detone, la palabra que nos anime, la caricia que nos fulminé, la inspiración que nos haga crear, hasta podría decir el autobús, el taxi, el mesero que nos tome la orden, la vendedora que nos atienda, y así podría hacer una larga lista de todo lo que esperamos, que va desde lo mas trivial hasta lo mas complicado. Algunas veces obtenemos lo que esperamos, pero otras tantas veces no, creo que son mas las veces que nos quedamos esperando algo que no llegara, a eso lo llamo crearnos falsas espectativas de algo o alguien. En esta época que nos ha tocado vivir es muy frecuente que nos ocurra, llamémosle educación...
Cada cabeza es un mundo, mi mente es una habitación de cristal, libre y transparente. En este espacio escribo lo que pienso, veo y experimento.