Pedir o no pedir perdón, un gran dilema.


¿Cuántas veces lo tengo que perdonar? ...Setenta veces siete.  Mateo 18, 21-19,1


Hace unos días le pedí perdón a una persona a la que herí mucho, necesitaba hacerlo, fue como si mi espíritu me lo pidiera y me sentí tranquila. 

Confieso, fue algo que estuve pensando desde hace algunas semanas, le di vueltas al asunto muchas veces, pensaba si era bueno pedirle perdón a esa persona y ya saben el ego que algunas veces domina los pensamientos, me hacia esta pregunta: ¿se lo merece? O ¿si mejor lo dejo así?, pero quién soy yo para juzgar, así que analice los pros y los contras, esta persona había sido mi mejor amigo desde hace mucho tiempo, pero los malos entendidos y nuestra forma de ser tan especial nos llevo a romper con nuestra amistad, espero algún día poder recuperarla, se que nada podrá ser igual, pero si puede ser mejor, eso espero, pero si no se puede, he aprendido la lección, y cuidare mejor a mis amigos.

A veces tienen que ocurrirnos cosas, o tienen que pasarles a otras personas cosas para hacernos pensar y poner  en una balanza nuestra vida y como nos conducimos en ella para llegar a tener estos pensamientos y tomar cartas en el asunto de cómo estamos actuando, pero eso en otra ocasión se los platicare.

Perdón, desde mi punto de vista es una palabra tan complicada y tan sublime, para muchos puede ser una palabra tabú, porque pedir perdón significa rebajarse, para otros es una palabra que forma parte de su vocabulario habitual y bueno la dicen a diestra y siniestra cada vez que cometen un error, hay para todos los gustos, según el significado que apliquemos a dicha acción.

En el diccionario de la Real academia de la lengua española encontré ocho significados diferentes, que van desde la acción de pedir disculpas, dar el perdón por faltas, pedir permiso para interrumpir una conversación, hasta el traer regalos de una romería.
Disculpar y perdonar puede significar lo mismo, aunque para mi perdonar tiene mayor importancia.

En lo personal pedir perdón es un acto sublime, porque tiene doble intensión, pedir perdón a quien se ha ofendido, pero también es el acto de perdonarse a uno mismo, ¿porque? pues simplemente porque faltamos a nuestros principios, quizá al ofender o faltar a esa persona nos traicionamos, de alguna forma por haber reaccionado como no debimos, o porque sabíamos que estaba mal y cometimos la falta, viene a mi mente esa frase tan sonada " más vale pedir perdón que pedir permiso" así que mientras tanto "lo bailado quien nos los quita", pero después viene la hora de la verdad, las recriminaciones y la culpa.

Ahora, que si lo vemos desde un punto de vista más metafísico, podríamos decir no le hagas a nadie lo que no quieres que te hagan, o In´lakech yo soy tu otro tu, o la ley del karma que todo se te regresa, entonces porque seguir acumulado karma ¿no creen?

Errar está bien es parte de nuestra naturaleza humana, nos educa, nos enseña y nos guía a ser mejor cada día, es una enseñanza para aprender que una cosa lleva a la otra, claro, es bien cierto, no podemos andar por la vida con el miedo a errar, eso tampoco lo podemos hacer, pero lo que si podemos hacer es ser observadores de nuestros actos.

Cuando pedimos perdón de corazón también damos una muestra de amor hacia la humanidad, en ese momento educamos nuestro ego ante el reconocimiento de nuestra falta.

Errar nos enseña pero el pedir perdón nos humaniza y nos enaltece.


¡Gracias por leerme!

¡Todo el amor, luz y abundancia para ustedes!

Alejandra




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